Tres consejos para darte el tiempo de hacer ejercicio

athletic woman preparing for starting exercise

Por: Samantha Clayton

Sigue estos consejos para dejar de poner pretextos y por fin darte el tiempo de hacer ejercicio.

Cuando se trata de encontrar la motivación para levantarnos del sofá y mejorar nuestra condición física, a veces se necesita algo más que voluntad para lograrlo.

 “Tengo demasiadas cosas por hacer y no me queda tiempo.

Este es el primer pretexto que la gente pone para no hacer ejercicio. Aunque no lo creas, es el mismo que yo puse después de tener trillizos. Es un pretexto muy válido. ¿Quién podría negarlo? Obviamente mis 4 hijos pequeños consumen mucho de mi tiempo.

Cuando digo “Estoy demasiado ocupada” suena mucho mejor y menos vergonzoso que la verdad: “Simplemente estoy exhausta y no me siento motivada.”

La realidad es que todos podemos darnos el tiempo para hacer nuestras vidas más activas. Lo único que se necesita es estar conscientes de que los pretextos solo nos perjudicarán a largo plazo. A veces, esperamos a tomar cartas en el asunto hasta que nuestra salud nos da un susto o pasamos por una situación bochornosa. Pero ¿por qué esperar hasta que eso suceda para mejorar tu salud?

Para mí, el momento decisivo fue cuando me pidieron retirarme del sauna del spa después de sermonearme frente a todos por el daño que las altas temperaturas podrían causar al bebé que llevaba en mi vientre. Suena terrible, ¿verdad? ¡El verdadero problema es que ni siquiera estaba embarazada! Mis bebés ya habían cumplido cinco meses. ¡Imagínate mi vergüenza! Esa fue la motivación que necesitaba para volver a poner mi cuerpo y condición física en el camino correcto.

Tres maneras de darte el tiempo de hacer ejercicio todos los días:

  1. Pon tu alarma 30 minutos antes.
    Podría parecer un consejo obvio, pero en definitiva se necesita motivación para no presionar el botón de repetición de alarma y volver a recostarnos.
  • Mi siguiente consejo puede parecer una locura, ¡pero a mí me funcionó! Durante las primeras semanas, usa ropa deportiva cómoda para dormir o coloca tu ropa y zapatillas deportivas junto a tu cama. En cuanto la alarma empiece a sonar, ponte las medias y ¡manos a la obra!
  • La mejor manera de comenzar a ejercitarte es hacerlo desde casa o cerca de tu hogar. Así, inscribirte a un gimnasio o tener que trasladarte ya no serán un pretexto. Claro, trotar a la orilla de la playa al atardecer suena maravilloso, pero lo más seguro es que necesites terminar tu sesión de ejercicio lo más pronto posible.
  • A medida que tu cuerpo se acostumbra a la actividad física, despierta otros 10 minutos antes para peinarte y lavarte los dientes sin prisas antes de comenzar.
  1. Empaca tu ropa deportiva y llévala contigo al trabajo.
    Si madrugar no es lo tuyo, es hora del Plan B: una caminata intensa a la hora del almuerzo. Agéndala como si fuera una cita con el dentista o en la peluquería. Es gracioso que jamás nos olvidaríamos de nuestro corte de cabello, pero sí pasamos por alto o dejamos de lado el cuidado de nuestra salud.
  • Invita a un colega para motivarte más a que no te pierdas una sola caminata.
  1. Divide tu rutina de ejercicio en pequeños segmentos.
    Si te parece difícil ejercitarte por 30 minutos seguidos, intenta hacer tres o más minirutinas de ejercicio. Dividir tu sesión completa de ejercicio a lo largo del día es una buena opción.
  • Este consejo funciona muy bien para amas de casa con hijos pequeños, porque cuidar a tu hijo por 10 minutos mientras brincas de un lado a otro y te das un momento para hacer una pequeña rutina es una meta más realista.
  • Si trabajas sentado en una oficina todo el día, intenta tomar 10 minutos para estirarte y caminar un poco. Además, esto puede aumentar tus niveles de energía y mejorar tu concentración.

Cuando incorporas una actividad física en tu estilo de vida diario en lugar de tomarlo como una obligación, será más fácil obtener resultados.

Cuando decidí dejar de poner pretextos y me di el tiempo de hacer ejercicio cada día, pronto avancé hasta tomar una clase regular de spinning. La actividad física se convirtió en algo que hacía y no algo que solo planeaba. De hecho, otras personas empezaron a felicitarme porque me veía con mucha más energía.

Así que ¡no más pretextos! Todos podemos darnos el tiempo de hacer ejercicio.