Ponte en forma desde cero

strong man on starting position of running in the highway

Por: Samantha Clayton

¿Desearías estar en forma, pero pareciera que los días y las semanas pasan sin que comiences una actividad física? Ahora te diré cómo puedes cambiar eso.

A pesar de tus buenas intenciones, es muy fácil quedarse estancado sin hacer ejercicio. Tienes una vida ocupada y a veces la actividad física está hasta el fondo de tu lista de prioridades. Lamentablemente, algunas personas sienten que tienen tan mala condición física que nunca volverán a estar en forma.

Pero no te preocupes, ¡sí puedes volver a ponerte en forma! Sin importar tu condición física actual, el consejo de hoy te puede ser de ayuda.

Me fui a lo básico y decidí concentrarme en lo que en realidad me ayudaba a mí. Hubo un momento en el que no estaba muy conforme con mi cuerpo: me faltaba energía, fuerza y flexibilidad. Mi confianza en mí misma estaba por los suelos y quería esconderme. No podía creer lo mucho que había descuidado mi cuerpo y recuperar mi condición física parecía un reto casi imposible.

Este no es el típico artículo sobre rutinas deportivas con instrucciones de hacer “x” minutos de este ejercicio y “x” minutos del otro. Este artículo es para todas aquellas personas que de corazón desean ponerse en forma, pero no saben por dónde empezar e incluso les intimida la simple idea de hacer ejercicio. ¡No pierdas las ilusiones! Vine a darte esperanza para alcanzar tu meta.

 

Mi programa “Ponte en forma: ABC x 3”

Este ABC es para ayudarte a recuperar el camino correcto y surgió de mi propia experiencia al intentar adaptarme a una vida con cuatro hijos y un marido que siempre estaba en viajes de negocios. Dale una oportunidad a estos consejos y verás lo rápido que recuperarás tu voluntad, confianza y energía.

Paso A para ponerte en forma

Actívate

Comenzar a hacer ejercicio o ponerse en forma puede parecer un reto difícil de superar, así que empecemos por volvernos más activos y mejorar nuestra condición física. Por ejemplo, comienza a hacer estiramientos o dar la vuelta a la manzana. ¡Cualquier movimiento es mejor que ninguno!

Si no tienes una buena condición física, no necesitas presionarte. Simplemente entra en acción: “actívate” todos los días, ¡de la manera que sea!

Analízalo

Echa un vistazo a tu agenda e identifica en qué momento puedes entrar en acción. ¿No crees tener dos horas para ir al gimnasio, ponerte tu ropa deportiva, hacer ejercicio, cambiarte de atuendo y regresar a casa? No importa. Empieza con algo pequeño. ¿Tienes un par de minutos antes de desayunar o después del trabajo?

Claro que no empezarías a escalar una montaña a toda velocidad, sino que poco a poco te irás acostumbrando a estar en acción. Busca unos minutos para hacer algunos estiramientos. Extiende los brazos hacia el techo o haz giros suaves con el cuello y disfruta la sensación. A medida que pasa el tiempo, intenta aumentar de dos a cinco minutos de acción.

Asume tu responsabilidad

Sabes que necesitas hacer ejercicio. Sé que necesitas hacer ejercicio. Prográmalo en tus actividades diarias y entra en acción todos los días.

Si haces un minuto de estiramiento antes del desayuno, anótalo. Si caminas al final de la calle, ponlo por escrito. Es más probable que sigas ejercitándote si asumes tu responsabilidad. Así, luego de cinco días podrás demostrar que hiciste al menos 5 minutos de ejercicio.

Puede que aún no puedas escalar una montaña, ¡pero verás que diste el primer paso!

 

Paso B para ponerte en forma

 

Busca un momento para respirar

En mi caso, mientras más ocupada y estresante era mi vida, peor estaba mi condición física. Eso me enseñó que es bueno darnos un momento para respirar.

Justo ahora, mientras lees esto, inhala profundamente y siente cómo se expande tu pecho. Ahora, exhala poco a poco. Intenta sacar todo el aire de los pulmones.

Cuando somos conscientes de nuestra respiración, nos concentramos mejor. Por eso, busca algo que disfrutes hacer cada día y úsalo para recordar que debes relajarte y respirar profundamente. Puede que aproveches para respirar mientras esperas tu café o cuando riegas las plantas. Yo lo hago cuando los niños salen del auto para ir a la escuela y tengo unos instantes antes de seguir manejando y continuar con el resto de mi día.

No podrás llegar muy alto en esa montaña si no buscas el tiempo para respirar y evaluar tu avance.

Bota los pendientes un momento

Es decir, toma un descanso. Todos estamos ocupados y se siente como si no nos quedara nada de tiempo libre, pero ¿en verdad no puedes darte cinco minutos para descansar? Aunque sea difícil de creer, tu productividad puede aumentar si te relajas un momento. Algo tan simple como salir o caminar en la habitación de un lado a otro puede ayudarte a recuperar la concentración, a la vez que entras en acción durante el día.

Si decides tomarte un descanso para caminar un poco por tu lugar de trabajo, no olvides anotarlo. Cada paso que des te acerca cada vez más a la cima de la montaña.

Busca el equilibrio

Es más probable que seas constante con estas acciones si encuentras la manera de equilibrar las nuevas actividades con tus necesidades diarias. Sigue atendiendo tus pendientes, frecuentando a tu círculo social y haciendo cualquier otra cosa que sea parte de tu vida diaria. Nadie quiere volverse una persona aburrida, solo hay que encontrar el equilibrio. Eso significa que necesitas ser más activo de lo que eras antes, pero sin llegar a un extremo que no puedas mantener.

Para llegar a la cima de la montaña y ponerte en forma, necesitas mantener el ritmo.

 

Paso C para ponerte en forma

 

Cambia

El cambio se hace cuando nosotros lo decidimos. Podemos soñar, desear y esperar, pero no nos pondremos en forma si no decidimos dar el primer paso.

Sé honesto contigo a diario. Si los días pasan y no te decides a entrar en acción, sé consciente de que no estás escalando esa montaña, sino que sigues parado, o peor aún, vas cuesta abajo.

Compártelo con tu comunidad

Apóyate de tu comunidad para volver a ponerte en forma. Tu familia, amigos y colegas pueden ayudarte a programar acciones e incluso acompañarte en tu camino a la cima. Quizá no seas la única persona que quiera ponerse en forma. Comparte con ellos lo que intentas hacer y tus amigos te animarán a lograrlo. Es probable que se sientan orgullosos de ti por volver a tomar las riendas.

Es más fácil escalar la montaña si alguien te acompaña en tu esfuerzo.

Comprométete

Ningún ABC funciona si no te comprometes a entrar en acción. Mientras lees esto, espero que te sientas motivado. Aprovecha esa sensación justo ahora: mueve tu cuerpo, estira los brazos o respira profundamente e intenta alcanzar los dedos de tus pies. Si te sientes súper motivado, ¡sacúdete un poco y siente cómo sonríes!

Ahora que comenzaste, comprométete a dar unos pasos más cada día hacia la cima de esa montaña.
¡Muy pronto verás cuánto has avanzado!