Cinco ideas que te ayudarán a mantener tu dieta

herbalife formula1 and tea for a healthy diet

Por: Susan Bowerman

Adoptar una nueva dieta y mantenerla requiere tiempo y energía.  Aquí tienes algunas razones comunes que pudieran tentarte a abandonar tu dieta; y algunas ideas para mantenerte firme y continuar con ella.

 

Mantener una dieta fija cuesta trabajo. Una vez que tomas la decisión de hacerte cargo de tu peso, tienes que romper con tu rutina de siempre. En vez de seguir patrones de alimentación mecánicos y perder el tiempo acostado en el sofá, tienes que empezar a planificar y preparar tus comidas. También tienes que contar las calorías y hacer tiempo para el ejercicio. Todo esto es demasiado a lo que enfrentarse, lo que explica que haya tantas personas a las que se les dificulte ser constantes con una dieta.

¿Cuánto dura en promedio una dieta?

Se sabe que, en general, las personas se ponen a dieta frecuentemente (y normalmente la abandonan), pero el tiempo promedio que dura una persona realmente en un régimen alimenticio es difícil de determinar. Según una encuesta de Reino Unido, las mujeres comienzan en promedio tres dietas diferentes por año y mantienen cada una de ellas por aproximadamente 19 días.  El quinto día, dos tercios ya habrán hecho trampa, posiblemente tentadas por al menos uno de los cinco saboteadores de la dieta: el chocolate, las papitas fritas, el vino, la pizza y el pastel.1

Otra encuesta británica fue un poco más alentadora y bastante más precisa. La encuesta, en la que participaron 1,000 mujeres, determinó que estas dejan sus dietas después de un promedio de cinco semanas, dos días… y 43 minutos. 2 Algo similar determinó la otra encuesta, en la que la cuarta parte de los que contestaron, abandonó la dieta después de dos semanas y casi la mitad lo hacía en la cuarta semana.

Independientemente del periodo de tiempo, ya sean cinco minutos o cinco semanas, el punto es este: mucha gente lo pasa mal tratando de apegarse a sus planes de dieta. ¿Por qué es tan difícil apegarse a la dieta? Y lo más importante: ¿qué puedes hacer al respecto? 

 

Cinco razones por las que es difícil apegarse a la dieta

    1. No se adecúa a tu estilo de vidaYa lo dije antes, pero vale la pena repetirlo: Cuando dices que «estás haciendo dieta»; significa que, en algún punto, «dejarás de hacerla». Esto suele ocurrir cuando alguien intenta establecer un plan de dieta que no va con su estilo de vida. Quizá es porque implica preparar la comida y simplemente no te gusta cocinar o no tienes tiempo. A lo mejor conlleva muchas restricciones. Por lo que terminas aburriéndote o no encuentras algo qué comer cuando sales con tus amigos o familia.
      Mantén tu dieta fácilmente: En vez de intentar hacer la última moda en «dietas», enfócate en hacer cambios en tu estilo de vida a largo plazo. Si no tienes tiempo de cocinar o no te gusta, busca recetas que sean fáciles y rápidas, y apréndete el menú de un restaurante para que siempre encuentres algo que te vaya bien.
    2. Tus expectativas no son realistasUna vez que tomas la decisión de «hacer una dieta», puede que tengas unas expectativas de pérdida de peso muy altas, especialmente si ves que tienes que hacer muchos sacrificios. Sin embargo, si esperas perder más peso del que puedes lograr de manera saludable en un cierto periodo de tiempo, estarás destinado al fracaso; y si además esperas seguir tu dieta al pie de la letra, probablemente abandones todo tan pronto como tengas un desliz.
      Mantén tu dieta fácilmente: Primero, ten en cuenta que un rango razonable y saludable de pérdida de peso es como una o dos libras (casi un kilogramo) por semana. También, recuerda que cuando estás trabajando en la creación de nuevos hábitos, es normal tener algún que otro desliz. En vez de dejar que ese desliz se convierta en un abandono total de la dieta, intenta aprender de los errores y deja que pase un tiempo para que los hábitos se consoliden.
    3. No cambias tu entornoTodo lo que te rodea afecta notablemente tu alimentación. Piensa en lo que tienes en el refrigerador, congelador y alacenas de tu casa, los tentempiés que almacenas en tu escritorio, los restaurantes de hamburguesas por los que pasas cada día. Todas son tentaciones que están a tu alrededor y si no te haces cargo de tu entorno, es muy fácil sucumbir.
      Mantén tu dieta fácilmente:Aleja toda la comida tentadora y alta en calorías de tu casa y sustitúyela por alimentos más saludables. En vez de un tarro con dulces sobre el escritorio o una bolsa de galletas en la cocina, pon algo de fruta o unas barras de proteína. Corta vegetales frescos y ponlos en algún punto visible del refrigerador donde sean de las primeras cosas que veas. Llena el congelador y la alacena de los principales alimentos saludables, así siempre tendrás lo necesario para preparar algo y comer sanamente. Si no eres capaz de pasar por delante de tu restaurante de comida rápida favorito sin desviarte al autoservicio, busca otra ruta.
    4. No comes suficientes veces al díaNormalmente la gente cree que la manera más rápida de perder peso es, simplemente, comer lo menos posible; así que omiten comidas o tentempiés, lo que les hace tener hambre, estar cansados y de mal humor. Esto hace que tengan antojo de azúcar y cafeína para sobrellevar el día. Saltarse comidas y tentempiés no suele ayudarte a perder peso porque es muy probable que luego comas más en tu siguiente comida.
      Mantén tu dieta fácilmente:Trata de establecer una rutina de alimentación constante que te ayude a no sentirte demasiado hambriento. En general, la gente siente la necesidad de comer cada tres o cuatro horas durante un día, lo que significa que todo el mundo necesita, como mínimo, tres comidas y un tentempié en la tarde. Cuando sabes que vas a comer cada pocas horas, es más fácil controlar las porciones de cada comida y tentempié. Enseña a tu cuerpo a comer lo suficiente para aguantar hasta la siguiente comida que tengas planeada y asegúrate de que cada comida o refrigerio contenga algo de proteína baja en grasa para mantener el hambre bajo control.
    5. Comes por otras razones, no por hambreLas personas que comen de manera emocional recurren a la comida cuando se sienten tristes, enojadas o estresadas. Imagínate lo que ocurre cuando empiezan una dieta y se privan del consuelo emocional de la comida. Sencillamente, se entristecen, se enojan y se estresan más. Si comes cuando en realidad no tienes hambre, querrás encontrar otras cosas que te hagan sentir mejor.
      Mantén tu dieta fácilmente:Cuando estás sensible y sientes la necesidad de comer, detente un momento y reconoce lo que estás sintiendo realmente. En vez de «llenar» ese sentimiento negativo con comida, déjalo pasar. Te podría ayudar el escribir en un papel cómo te sientes o llamar a un amigo y desahogarte. También puedes decirte a ti mismo que vas a esperar cinco o 10 minutos antes de caer en la tentación. Es probable que para entonces te encuentres ocupado haciendo cualquier otra cosa y te olvides totalmente de comer. Hacer ejercicio es una de las cosas que más levantan el ánimo. En vez de ahogar tus penas en dulces, ponte los tenis y sal a caminar o túmbate en el piso y haz estiramientos.

1Engage Mutual Assurance Cost of Dieting. 23 de julio de 2010.
Daily Mail Online. Five Weeks of Willpower. 11 de febrero de 2013.